
Crea tu Brújula de prioridades. Créala a tu medida y dale la consigna de que te oriente en la niebla.
El mero hecho de que reflexiones y escribas tus prioridades actuales, por orden de importancia, siendo la importancia el tiempo y atención que querrías dedicar cada día a ese aspecto, actividad, tarea o persona, te va a orientar en esa dirección cual catapulta. Pero además, amortiza el ejercicio dejando a mano ese escrito, ya sea en digital o papel, en un lugar donde lo puedas ver fácil y a menudo. Te dará un toque si te despistas o reubicará cuando te pierdas.
Es un documento vivo por supuesto, pero conviene pensarlo bien al inicio y dejarlo estar después para evitar que nuestra atención se disperse.
